Desde el estallido de la pandemia de Covid-19, la Organización Mundial de la Salud y los distintos organismos sanitarios han lanzado varias recomendaciones para que la sociedad pueda evitar el contagio.

Desde mantener las distancias en espacios públicos, hasta cuidar la higiene personal y doméstica. Y eso no pasa exclusivamente por lavarse las manos. Un reciente estudio publicado en The New England Journal of Medicine, en el que han participado científicos de diferentes instituciones estadounidenses, han calculado el tiempo que sobrevive el coronavirus sobre determinadas superficies. Entre ellas se encuentra el acero y el plástico, materiales que suelen estar presentes en la fabricación de los smartphones.

Según la publicación, el Covid-19 puede llegar a sobrevivir entre dos y tres días sobre este tipo de superficies. Algo que pone en relieve lo importante que es mantener lo más limpios posibles estos dispositivos. Especialmente cuando los usamos fuera de casa y han estado al alcance de terceros.

Cómo limpiar un smartphone

Para limpiar un smartphone, y no poner en riesgo su funcionamiento, es importante tomar una serie de precauciones. Lo primero es, según los expertos, apagar el dispositivo móvil desde el botón de encendido. Esta medida es necesaria ponerla en práctica de vez en cuando, y más teniendo en cuenta que se suele mantener activo continuamente. No como hace unos años cuando muchos usuarios lo apagaban cuando se iban a descansar cada noche. El siguiente paso, aunque obvio, es quitar todos los accesorios que tenga enchufado, ya sean cables de carga o auriculares. También, por supuesto, la funda protectora para tener acceso completo a todo el terminal.

Luego, toca iniciar el proceso de limpieza mediante un paño suave y sin pelusa. Una gamuza como la que se utiliza para limpiar las gafas. Apple, de hecho, recomienda un paño precisamente para las lentes correctoras, pero puede servir cualquier objeto textil similar, como microfibras. Lo importante es que no pueda rayar ni dañar el teléfono. Y que esté “ligeramente húmedo”.

“Con el uso normal, el vidrio texturizado puede mostrar signos de transferencia de material desde objetos que entran en contacto con su iPhone, como la mezclilla o artículos en su bolsillo. La transferencia de material puede parecerse a un rasguño, pero puede eliminarse en la mayoría de los casos”, apuntan desde la firma estadounidense.

Si el material o suciedad todavía está presente, es recomendable emplear un paño suave y sin pelusa con agua jabonosa tibia. Lo que hay que tener presente es que hay que evitar a toda costa que entre humedad en las aberturas del móvil. “Los productos de limpieza y los materiales abrasivos disminuirán el revestimiento y podrían rayar la pantalla”, afirman desde la empresa.

Es importante mantener seco un extremo del paño o tener a mano una tela seca al margen para “eliminar el exceso de humedad al final”, apuntan por su parte desde el servicio técnico de Samsung. Esto es especialmente importante cuando se limpia cerca de puertos y botones, donde el agua puede interferir en el funcionamiento normal del teléfono.