Durante los últimos meses se ha considerado que el contenido viralizado en las redes sociales ha sido dañino, por lo que Facebook, Twitter y YouTube llegaron a un acuerdo con los grandes anunciantes para poner freno a este tipo de contenido.

La Federación Mundial de Anunciantes, establece por primera vez definiciones comunes entre las partes para las distintas formas de contenido como incitación al odio, agresión o acoso.

Se ha acordado que algunas prácticas sean revisadas por auditores y dar así a los anunciantes mayor control. Además, se contempla crear metodologías de informes armonizados. Se estima que para el 2021 habrá un conjunto de métricas relacionadas con la seguridad de la plataforma de los anunciantes y de la eficacia de la plataforma para abordar el contenido dañino.

El nuevo acuerdo establece 11 categorías para material dañino, que van desde pornografía y blasfemia hasta consumo ilegal de drogas, que deben ser eliminados de las plataformas al momento de encontrarse.